LA CALIDAD
Autor: Jesús de Vicente
 
La calidad en jardinería y paisajismo de las obras ha mejorado de forma espectacular en las actuaciones realizadas desde 1990. Los criterios de diseño y la introducción de planta de calidad en las obras ha hecho variar considerablemente los parámetros en el desarrollo de proyectos paisajísticos.
En mi opinión, el sector de los productores de planta viveristas han tenido que irse adaptando a un deseo generalizado, los proyectistas a introducir variedad y tamaño en las realizaciones de proyectos.
Por esta razón el sector de la producción se ha ido adaptando de la forma más rápida posible a la demanda del mercado. Durante un tiempo ha sido necesario importar planta de calidad de otros países, pero esto ha servido de referencia a los productores españoles para producir lo que se estaba importando.
Los Juegos Olímpicos del 92, celebrados en Barcelona, y la Expo-92 fueron en su día el detonante de esta nueva andadura por la mejora de la calidad en la producción de planta. Otro tipo de acontecimientos, como la creación de parques temáticos como Port Aventura en Salou y Vila-seca (Tarragona), la EXPO-98 de Lisboa y el parque Isla Mágica de Sevilla han abierto expectativas en el sector. La recreación de mundos fantásticos y la tematización se basan en gran parte en la implantación de una vegetación frondosa y variada.
Se han establecido parámetros de calidad y se han definido modelos. Hoy podemos oir hablar de «calidad Port Aventura» como referencia de calidad.
Inexplicablemente el sector de la construcción, algunos contratistas, se niegan a aceptar esta realidad y seguimos viendo proyectos inacabados por falta de presupuesto, ejecuciones mediocres y nulos acontecimientos. Se niegan a aceptar las normas tecnológicas y cualquier referencia de tipo técnico que tenga un carácter positivo relacionado con la profesión de la jardinería y el paisajismo.
En muy pocos años se han marcado dos grupos muy bien diferenciados: los que tienen por bandera la calidad y a los que les importa un pimiento. Estos últimos son una especie en extinción y debemos colaborar todos para que cuanto antes se vayan.
 
Publicado en la revista Arquitectura del Paisaje febrero 1997