FONDOS EUROPEOS
Autor: Jesús de Vicente
 
En reiteradas ocasiones he llamado la atención sobre la importancia que tienen los fondos europeos como ayudas para realizar infraestructuras y otras actuaciones de carácter más específico.
El pasado 10 de agosto el diario El País publicaba un interesante artículo que encabezaba de la siguiente manera: «España perderá 300.000 millones de la UE si no agiliza proyectos medioambientales. Es urgente encontrar proyectos para presentar al Fondo de Cohesión por valor mínimo de 160.000 millones de pesetas en Transportes y 200.0000 millones de Medio Ambiente, dice el informe interno del MIMAM en un análisis sobre la situación de la programación del Fondo de Cohesión en el ámbito de la Administración Central».
La Comisión Delegada en asuntos Económicos, a la vista de la información remitida por los mencionados ministerios, reconocía que había proyectos lo suficientemente adelantados como para invertir a corto plazo 32.000 millones en Fomento y 67.000 millones en Medio Ambiente, pero que son cantidades irrelevantes para absorver los 306.000 millones provenientes de los Fondos de Cohesión.
El diario ABC en su edición de Sevilla de fecha 18 de agosto decía textualmente «Ante la polémica suscitada al afirmar el Gobierno Central que no hay fondos europeos disponibles para el AVE, de Córdoba a Málaga antes del 2000 ... » Estas contra-dicciones dejan perplejo al ciudadano que no puede comprender que está pasando.
Está pasando que el cambio de denominación del anterior Ministerio de Obras Públicas por Ministerio de Fomento y la creación de un nuevo Ministerio de Medio Ambiente ha provocado que hayan descendido de forma considerable las peticiones de ayudas. El cambio de funcionarios y técnicos que estaban dedicados a estos temas ha ralentizado el flujo de peticiones.
Lo cierto es que España está a punto de entrar en el equipo de cabeza y a partir del año 2001 serán otros países los que se beneficien de estas ayudas que estamos despreciando. Los fondos europeos son para todos los miembros de la Unión, sin excepción.
 
Publicado en la revista Arquitectura del Paisaje septiembre 1997